Primer ECA de PAM aumentada (>85–90 mmHg) vs convencional (>65–70 mmHg) en lesión medular aguda.
Sin diferencia en recuperación motora ni sensitiva a 6 meses, y más complicaciones respiratorias con la presión aumentada (78 % vs 39 %).
Ensayo detenido al 73 % del reclutamiento planeado; los autores lo llaman generador de hipótesis, no prohibición.
Si la médula pierde autorregulación, más presión debería perfundirla mejor.
Sin ganancia neurológica a 6 meses, y con 40 puntos más de complicaciones respiratorias.
Diferencia de riesgo en complicaciones respiratorias
(PAM aumentada − PAM convencional)
intervalo de confianza 95 %
Todo el intervalo queda del lado del daño: 78 % vs 39 % de complicaciones respiratorias (p<0,001). La escala ASIA a 6 meses no mostró diferencia entre grupos.
Detenido antes de tiempo por reclutamiento lento, agravado por la pandemia.
El ensayo quedó subpotenciado para el desenlace neurológico, pero la señal de daño respiratorio fue grande y precisa: no depende de completar el reclutamiento planeado para sostenerse.
AO Spine 2024 ya bajó el objetivo a 75–80 mmHg (techo 90–95), sobre evidencia que ella misma califica de «muy baja»: use ese número, no el 85–90 de la costumbre.
No prescriba el vasoactivo por «7 días» de memoria: revise a diario si sigue siendo necesario, como con cualquier otro soporte hemodinámico.
Si sostiene la PAM aumentada, vigile activamente neumonía, edema pulmonar y necesidad de ventilación prolongada: es donde apareció el costo.