El suelo se defiende. El techo no se persigue. No es una cifra a superar, es una banda en la que trabajar.
Figura 3c. El objetivo tiene suelo y techo. El suelo se defiende; el techo no se persigue. La banda de 75–95 mmHg y la indicación de no aumentar activamente por encima proceden de la guía; el coste de pasarse, del único ensayo aleatorizado de objetivos de presión.
Fuentes: Kwon 2024 (guía de manejo hemodinámico: suelo 75–80, techo 90–95, 3–7 días, noradrenalina preferente); Sajdeya 2025 (92 aleatorizados, 13 centros); Millin 2025 (asociación entre hipoperfusión y empeoramiento neurológico). El techo no se apoya en Hogg 2022, que acompaña como señal fisiológica: en 13 adultos, la función vesical medida por cistometría se alteró tanto por debajo de 60 como por encima de 100 mmHg de presión de perfusión medular — 13 pacientes y un desenlace vesical, no neurológico. Nota de escala: 60 y 100 mmHg se midieron como presión de perfusión medular y 75–95 como presión arterial media; comparten eje por comparabilidad conceptual y no son equivalentes. Abreviaturas: IC, intervalo de confianza.