Figura 1c

Dos promesas, dos veredictos

Estimar la presión intracraneal con las venas no se sostiene; usar la vena basal para leer el vasoespasmo, sí, con cautela.
Presión intracraneal

No usar para decidirResultados contradictorios

Seno recto y presión media: r = 0,928 en 25 pacientes (Schoser 1999). Vena basal y presión: sin correlación en 82 pacientes con traumatismo (Mursch 2002). Revisión de 2022: la velocidad de las venas basales no sigue a la presión.

Vasoespasmo tras hemorragia subaracnoidea

Índice arteriovenosoConnolly 2018 · 102 pacientes · angiografía de referencia

Cerebral media / vena basal >10: exactitud 87 %, frente al 84 % del Lindegaard >3. La vena basal no se pudo analizar en el 3 %. No necesita la carótida. Un solo centro.

Por qué la vena ayuda en el espasmoLos cambios de velocidad en la vena basal siguieron al flujo cerebral global (r = 0,78) mejor que los de la cerebral media (r = 0,54).

Figura 1c. Evidencia sobre dos usos propuestos del Doppler venoso en el paciente neurocrítico: estimación de la presión intracraneal, con resultados contradictorios, y diagnóstico de vasoespasmo tras hemorragia subaracnoidea mediante el índice entre la cerebral media y la vena basal.

Fuentes: Schoser et al., J Neurosurg 1999; Mursch et al., J Neuroimaging 2002 y Acta Neurochir 2001; Stolz, Vasa 2022; Connolly et al., J Neurosurg 2018. r, coeficiente de correlación; Lindegaard, cociente entre la cerebral media y la carótida interna extracraneal.