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Ante una hemorragia intracerebral aguda, activa desde el ingreso el paquete de metas —sistólica <140, glucosa, temperatura y reversión de warfarina en la primera hora— como un solo protocolo.
La osmoterapia continua preventiva no mejora el desenlace funcional del paciente con TCE: reserva el salino hipertónico para la hipertensión intracraneal documentada.
Ante la sospecha de meningitis bacteriana del adulto, administra hemocultivos, antibiótico empírico y dexametasona en la primera hora, sin esperar la tomografía ni la punción lumbar.
En el TCE grave, mantén el manejo guiado por PIC y no adoptes la monitorización rutinaria de PbtO₂, que no mejoró el desenlace y sí añadió complicaciones.
En el estado epiléptico que no cede a benzodiacepinas, da rápido y a dosis plena el segundo fármaco que tu unidad tenga protocolizado: la molécula no es la variable que decide.
En la HSA aneurismática asegurada, el examen neurológico seriado detecta la DCI y la hipertensión inducida con euvolemia la trata, mientras el vasoespasmo radiográfico por sí solo no decide nada.